Poemas de amor para una mujer especial

 
Hace tiempo que no publicaba poemas y esta vez os traigo poemas de amor para una mujer especial. Como todos saben y mis poemas son así, especiales para quien amor de corazón.
poemas de amor para una mujer especial

Selección de mis poemas de amor para una mujer especial

A continuación disfruten de los hermosos poemas

Muerte al Alba

La noche embriagada de soledades y sombras
Espera su muerte en brazos del silencio
Cuando llegue el alba y ella la nombre
Se partirá la crisálida en el vientre de la noche
Para que mueran las penas y dolor
Con la llegada del tibio sol…….
Que borrara las amarguras y la desazón,
Y otra vez cansado y tímidamente
Volverá a latir mi viejo corazón.
Para que volver a vivir
Si tu no estas y jamás sabrás de mi existir
Para que seguir luchando
Para que mi corazón
En silencio te nombre
Si de ante mano ya estoy derrotado
Cruelmente por el destino crucificado
Triste vencido y callado
Se aleja el Poeta y Mendigo
Para morir como la noche
Con la llegada del alba,
Cuelgan los harapos de su negro abrigo
Como arrastrando una maldición
Son las cadenas de sus profundas penas
Otorgadas por el destino
Cuelgan como dijes sombríos
Los rosarios de tristezas y soledades,
Una plegaria sin terminar y un rezo por ella
Surca el cielo la muerte de una estrella
En la profunda e hiriente calma
Ríe irónicamente la parca
Trayendo la muerte cuando llega el alba
Pariendo de sus entrañas el nuevo día.

Hoy Serás Mía

Hoy serás mi prisionera
Clausurare las puertas y ventanas
Te abrazare tan fuerte
Que serás parte de mí ser
Mañana cuando tu boca
Grite mi nombre al amanecer
Te dejare marchar
Para que puedas ver
Que llevas marcados todos mis besos
En cada centímetro de tu piel.
Mis labios de frágil apariencia
Dejaron marcada su pasión
En tu cuerpo de mujer
Rezaron una oración
Como una antigua plegaria
Pidiendo que nunca los dejes
El frío de soledad los envejece
Y sin los tuyos son
Una profunda herida en el corazón.
Mi casa tu prisión y paraíso
Porque dios así lo quiso
No hace falta más nada
Y ya nada importa
No necesitamos perdón ni consuelo
Somos prisioneros de este amor
Solo se escucha un dulce clamor
Te Quiero Amor
Desde aquí hasta las puertas del cielo.

El Tren de los recuerdos

El silencio y las sombras
Hijos de la noche y la soledad
Nocturnos fantasmas sin alma
Sin corazón, sombríos y sin piedad
Con su pincel de gris ausencia
Pintaron la negra noche que se refleja
En las calles de embarradas veredas
De las ciudades, arrumbadas y viejas
Somnolientas, aturdidas y sombrías
bajo las retumbantes quejas
De los relámpagos encendidos
que desgarran el cielo
como una maldición o un rezo prohibido
Con la incandescente furia
De su ardiente fuego ancestral,
En la vieja estación de los sentimientos
Solitaria, añeja y trivial
por el tiempo vencida
Una sombra como pérdida
Es el Mendigo parado frente al andén
como una plegaria olvidada
Como una pena sin dueño,
Como un castigo que nadie reclama
esperando el Tren de los Recuerdos
aquellos casi muertos y olvidados
pero en el fondo tan amados y tan queridos.
Del vagón de las quimeras olvidadas
van descendiendo los mismos
entre el humo del olvido
los ve pasar frente a el
el frío de la noche
o quizás sus su memoria le erizan la piel
Estira su mano y quiere tocarlos
Para quedárselos junto a el
y en su corazón conservarlos,
Pero se alejan por las oscuras vías
Para perderse en la oscuridad
donde habitan las criaturas sin vida
sin Alma y Corazón, malditas y sombrías
que tienen como piel
las cicatrices de sus heridas
con sus voces lastimosas y cruel.
Se aleja el tren lentamente
Con sus hiriente silbido
quedan anidando en su mente
el Aller, el pasado todo lo vivido……….
Se marcha el Mendigo
Caminado por las solitarias y viejas vías
Como un viejo tren sin destino
sin Estación donde descansar
Con su locomotora con poca vida
Vuelve para su casa, su guarida
Y en esta noche interminable y fría
A la luz de la luna
con su antigua pluma
El Mendigo escribió este poema
Rodeado por el desierto de las sombras
Donde descansa el tren de las penas
Que nadie espera, que pocos nombran,
tiene cautivo y prisionero a su viejo corazón
Atado al silencio por las dolorosas cadenas
Del tiempo la distancia y la desazón.

Frente al Baúl

Cuantas veces estuve parado frente a ti
Tantas horas en silencio te mire
Juro que muchas veces abrirte yo intente,
Y cuantas veces llorando en silencio
Me aleje de ti y volví a cerrarte otra vez.
Cuantos momentos juntos en el viejo desván
Contemplándote lentamente desde un rincón
Conteniendo la emoción, de cosas ya no están,
Como algo viejo en desuso que ya no sirven más
Así quedamos los dos rodeados por las sombras
Prisioneros del olvido y el pasado
como un par de tristes recuerdos olvidados.
En las noches de silencio y soledad
la puerta del viejo desván
parece llamarme, se estruja el corazón
por los recuerdos que allí están,
otra vez como tantas me encuentro
parado frente al viejo baúl
en un vacío rincón abandonado
acariciando sus errajes
queriendo así acariciar el pasado
otra vez la emoción me ha ganado
en la oscuridad en silencio y arrodillado
Llorando por abrazar aquel pasado.
El Mendigo se marcha con su negro abrigo
Termina como siempre caminando en solitario
Por las calles desiertas en medio de la nada
Con las mano s vacías y congeladas
Por el hiriente viento del invierno
Castigándolo en su cara,
Siente que lo persigue la imagen
Del viejo baúl de los recuerdos
Para que volverme, si al llegar
Sentiré más frío que ahora
Los recuerdos no me abrazan
Los recuerdos no acarician
Los recuerdos no me hablan
Solo me hacen sufrir
Tan solo me harán un lugar
Cuando deje de existir
En el viejo baúl carcelero del pasado
Pasará a ser solo un recuerdo más
El Mendigo y Poeta
Con sus tristezas y sus penas,
quizás algún viejo amigo en las noches
de lluvia, viento y soledades
recuerde algunos de mis poemas.

Lluvia de Gris Melancolía

Acuarela de sombras y melancolía
Pintaron la tarde de este día
Con su nostálgicos grises
Cargados de profunda tristeza
que ahondan mi herida
Por la daga del destino
Tan filosa, cruel y fría.
En esta tarde tan gris
quisiera tenerte junto a mí
Cuanto te he nombrado en silencio
como tantas veces siempre termino así
con las manos congeladas
por la indiferencia del destino
temblorosas vacías y sin nada
mojadas por la lluvia
lloran mis manos destrozadas
que se reflejan en el vidrio
del viejo ventanal sin alma y corazón
cantan las cristalinas gotas de lluvia
en mi venta su hiriente canción
de vientos, ausencia y silencios.
La noche y sus sombras indiferentes
me están rodeando
de apoco me van asechando
agazapadas, frías e inertes
lastimosas, cruel e hirientes
de apoco se apoderan de mí,
tu recuerdo vaga en mi mente
como una gran fantasía
mi viejo y cansado corazón
sabe que nunca serás mía,
solo serás para toda mi vida
una hermosa quimera
solo eso y nada más,
como un fuego interior
que lentamente
se va consumiendo cada día
yo también me convertiré
solo en grises cenizas
como los tristes nubarrones
que se adueñaron de este día.

Tú………Simplemente Tú

Tú Adéle siempre serás Tú
Mi mejor sueño, mi gran fantasía
Tú la que me quita y me da vida cada día
Con solo nombrarte me llenas de alegría
Tu mi vida siempre serás Tu
Dueña de la noche y de mis días
Mi mejor poema Tú, mi mejor libro de poesía.
Tú eternamente Tú, mi gran pasión
Que llevo cautiva en mi corazón.
Tú mi gran canción, mi música preferida
Mi nube azul, mi cielo en calma, mi guarida
Tú la que pinta mis grises días
De tiernos colores borrando mis agonías
Dueña de mis horas y de mis pocas alegrías
Tú por siempre serás Tú
Mi paseo preferido, mi momento de calma
Viento tibio de primavera que me abriga el Alma.
Tú mi historia preferida
Mi locura, mi razón y mi porfía
Mis verdades, mis miedos y mis temores
Mis aciertos, mis dudas y mis errores
Tú mi herencia de amor
Mi mayor fortuna, mi capricho y mi pasión
Tú mi realidad, mi furia y mi gran Amor.
Tú mi silencio, mi tristeza y mi desolación
Tú mi única ilusión,
Tú……. mi gran fuente de inspiración.
Tú mi gran secreto, mi verdad a gritos
Que en Mendigo y poeta me Convirtió
Dedicándote siempre a ti
mis humildes y rústicos escritos
Tú el motivo, la pregunta la respuesta
Tú mi llanto, mis lagrimas y la herida
Tú mi consuelo, mi conformidad
Mi dulzura y mi ternura
Que cierra las cicatrices de mi Vida.
Tu simplemente Tú
Mis luchas, mis caídas y mis triunfos
Tú mi risa y mi silencio, la razón de mi existir
Tú mi presente, el mañana y mi porvenir
Tú mi prisión, mi libertad y mi oración
Tú mi verdad, mi castigo y mi perdón
Tú mi principio, mi tiempo y mi final
Tú mi leño, mi hoguera
y la mejor de mis quimeras.
Tú y nadie más que Tú,
Y Yo………..………Tan solo yo,
el que vive y se desvive
solamente pensando en Ti,
nostálgico poeta de la triste pluma
Con su tinta de melancolía,
Poeta por el día que se esfuma
Con la llegada de la bruma,
Mendigo en las noches frías
la sombra que se diluye
que se pierde en el alba
con la llegada de sol,
soy la efímera figura que huye
para guarecerse entre las sombras
que el tiempo y los recuerdos
lentamente destruye.
“El Mundo no sabe amores
El Mundo no sabe de pasiones
El Mundo es un profundo mar
De aparente calma
Donde naufragan los sueños
Que habitan en el Alma”

Solo Una Carta

Una carta, por Dios solo una carta
Que me cuente algún detalle de tu vida
Como son tus madrugadas las mañanas y tus días
El color de la manta que te abriga
Junto a la hoguera en las noches frías.
Una carta, que me cuente de tus sueños
Cuando tu bellos ojos se humedecen de alegría
Una carta Adéle, solo una carta
Que diga el sonido de tu risa
Cuando caminas pensativa y sin prisa.
Una carta, por Dios solo carta
Que me cuenten tus sueños y alegrías
Cuál es la pena que te persigue
por las noches y en tu mente anida
Como son tus otoñales ojos
Cuando hay tristeza en su mirar
cuando los atrapa la cruel melancolía.
Una carta, por Dios solo una carta
que me cuenten cuál es tu libro de poesía
y el color de tus lagrimas tal dulces y cristalinas
cuáles son tus dudas y tus Fantasías.
Una carta que me permita seguir viviendo
Y al menos en mis sueños
Poder sentir que soy tu dueño.
Que me sirva de esperanza y de consuelo
Para poder abrigarme en las noches
Cuando me castiga la soledad y me desvelo.
Una carta, Por Dios solo un carta
Escrita por tus angelicales manos Adéle
con tintas de distancia en viejo papel
Con perfume parisino, color ausencia
Que me permita seguir con mi existencia.
Una carta escrita por tu mano
Pero sentida desde tu corazón
En cada palabra exista la huella de tu mirar
Aunque me parta el corazón en mil pedazos
Y en mi mente retumbe como un latigazo
Ella es a quien nunca podrás Amar.
Una carta, Por Dios solo una carta
Para guardarla en lo profundo de mi alma
por el resto de mi vida.
Una carta para el Poeta y Mendigo
Que lo ayude a seguir estando vivo
Y sea ella la razón y su sentido.
Una carta que llegue con el viento
hasta mis cansadas y viejas manos
temblorosas y frías de tanto esperar
ya rendidas y sin fuerzas para poder soñar.
Una carta Adéle, solo una carta
Que me llene de tristeza y alegría
Una carta que entibie mi vida
Más fría que la mañana de este día.
Una carta Mi Amor solo una carta
Que me deje sin aliento
Que me borre las cicatrices
Que me ha dejado el tiempo.
Una carta Mi Amor, Solo una carta
Por Dios Adéle………. Tan solo una carta
Que me mienta diciéndome
Que entre no nosotros no hay olvido ni distancia
Que ilumine a este Aprendiz de poeta
Con su sabiduría a mi rustica ignorancia.
Autor: Mario Anónimo
Y…. Amigos, hasta aquí una pequeña selección de mis poemas de amor para un ser amado.

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